A gran calva, gran pedrada.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Borrego al camión, duro a la montera.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Manda, manda, Pedro y anda.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Poco y entre zarzas.
El buen hijo a su casa vuelve.
Buen moro, o mierda u oro.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
A la hija, tápala la rendija.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
De ese infierno no salen chispas.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
En la cancha se ven los gallos.
De uvas a peras.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.