Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Maestre por maestre, seálo éste.
El tiempo todo lo amansa.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Mal es acabarse el bien.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
A la gente alegre el cielo la ayuda
El que algo teme, algo debe.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
No seas amigo de los necios.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Donde se está bien nunca se muere
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Las noticias malas nunca llegan solas.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Echando a perder se aprende.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Bestia alegre, echada pace.
Bienes y males, a la cara salen.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
A los enemigos bárreles el camino.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Hacer buenas (o malas) migas.
A falta de manos, buenos son los pies.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.