Matar dos pájaros de un tiro.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
La ira es locura el tiempo que dura.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Haz buena harina y no toques bocina.
El que ríe el último, ríe mejor.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
De un golpe no se derriba un roble.
No te quemes la boca por comer pronto la sopa.
Comer uva y cagar racimo.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
No hay que arrear ganado flaco.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Para prosperar, madrugar.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Cantad al asno y soltará viento.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
No dejar títere con cabeza.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Date prisa lentamente.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Barba roja, mucho viento porta.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Nunca falta un roto para un descosido.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Se oye mal pero descansa el animal.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
El tomate hasta que se remate.
El más avisado cae.
No muerdas la mano que te da de comer.