Hembra cobarde se casa mal y tarde.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Es puerco de la misma manada.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Vayan las verdes por las maduras.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Hijo de gata, ratones mata.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Amor de lejos contentos los cuatro.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
El que más mira menos ve.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Saber cuántas son cinco.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Aquí el más tonto hace relojes.
A buey viejo, cencerro nuevo.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
El pez grande en la mar se hace.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Vale más el que sabe más.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Mala noche y parir hija.
Maio e xuño fan un mes, que o mellor do ano é. Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
No tocar pito.
Hombre refranero, medido y certero.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Casa chica infierno grande.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Quien más tiene, menos suelta.