Mucho beber y no caer, non pode ser.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Ojo por ojo y diente por diente.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
A padre avaro, hijo pródigo.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Burro cansado, burro empalmado.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Cada malo tiene su peor.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere