De pena murió un burro en Cartagena.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Al buen, regalo; al malo, palo.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Todo lo que no es dado es perdido
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
El temor modifica tu conducta.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Burro adornado, busca mercado.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
El ignorante es poco tolerante.
El que asno nace, asno se queda.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
El tiempo lo arregla todo
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
El que mucho analiza, se martiriza.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Toda desgracia es una lección.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Al mal hecho, ruego y pecho.
Va como honda que lleva el diablo.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
No conviertas en amigo al que has vencido
El Diablo no se harta de romper suelas.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Yerro es ir de caza sin perro.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.