Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Fue sin querer...queriendo.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Está como abeja de piedra.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
El fraile, la horca en el aire.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Dura el nombre más que el hombre.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
El ojo del amo engorda el ganado.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
El mejor cazador, miente más que caza.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Echando a perder se aprende.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
No falta un burro en un mal paso.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
El buey ruin pereceando se descuerna.
El ignorante al ciego es semejante.