Al que quiera celeste, que le cueste.
Es más grande que un domingo sin paga.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
El alma está no donde vive sino donde ama.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
El amor hace salir alas
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Mande la razón y obedezca la pasión.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Quien tiene arte va por todas partes.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Adonde no te llaman, no vayas.
Llevar adarga para viivir vida larga.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
El que bien te quiere te hará llorar.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Estar armado hasta los dientes
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
La vida pende de un hilo.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
El que apurado vive, apurado muere.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Refranes y consejos todos son buenos.