Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Ama como el lobo ama a la oveja
Un amigo vale cien parientes
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
El comer, es maestro del beber.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
El que bien ama, tarde olvida.
La esperanza alegra el alma.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Allega, allegador, para buen derramador.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Más groso que el Guelpa.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
El que la sigue la consigue.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Paga para que te acrediten.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
El buey pace donde yace.
De trigo o de avena, mi casa llena.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.