Eso no te lo despinta nadie.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Nada con nada, total nada.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Chocolate que no tiñe, claro está
Agrandado como alpargata de pichi.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
A dádivas, no hay acero que resista.
El que ama, teme.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Mas papista que el Papa.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El que no cae no se levanta.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Donde manda el amo se ata la burra.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Calva buena, luna llena.
El que siembra, cosecha.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.