Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
El que es pendejo ni de dios goza.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
El que cree en mujer no cree en Dios.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.