Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Hablar bajo y obrar alto.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Como chancho en misa.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
A padre avaro, hijo pródigo.
Pobreza, víspera de vileza.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Papel, testigo fiel.
El pobre es un extranjero en su país.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Ese huevito quiere sal
Lo que siembras cosechas.
Beneficios son cadenas de obligación.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El oro luce, y la virtud reluce.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
A falta de pan, buenas son tortas.
Las cosas lo que parecen.
Contigo, pan y cebolla.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
A quien dan, no escoge.
Febrerillo, mes loquillo.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Llenarle la cuenca a alguien.
La bondad, quien la tiene la da.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Paciencia piojo que la noche es larga.