Amistad, con todos; confianza, con pocos.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
De la risa al duelo un pelo.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
No es ni chicha ni limonada.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Dios es la medida de todas las cosas.
Harto da quien da lo que tiene.
El que come y canta algún sentido le falta.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Guay del malo y de su día malo.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
La sagre es más espesa que el agua.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
El que a hierro mata , a hierro muere.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Dar de comer al diablo.
Dádiva forzada no merece gracias.
Males comunicados, son aliviados.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Si vives de fiado, vives señalado.
Ladran, pues cabalgo.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Deja al menos un huevo en el nido
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A dos puyas no hay toro bravo.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Bella por fuera, triste por dentro
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Después de la victoria, aprieta el casco.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.