Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Agua en Marzo, hierbazo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
El primer amor nunca se olvida
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Hablar bajo y obrar alto.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
A preguiça se deu bem.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Toda desgracia es una lección.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Abriles y condes, los más traidores.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Mallorquina, puta fina
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El hábito es una camisa de hierro.
El hablar bien, poco cuesta.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Cuerpo descansado, dinero vale.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Esto son habas contadas.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.