También de alegría se puede morir
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
La manda del bueno no es de perder.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Más vale tender la mano que el cuello.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Cada burro apechuga con su carga.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Un buen día vale por un mal mes
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Dando dando, palomita volando.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
De todos modos, Juan te llamas.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Hablando se entienden los blancos.
A fin de año, remienda tu paño.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Dan darán, dicen las campanas.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Quien no sabe dar sabe recibir
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Las piedras no hablan.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Espéjate para que veas cómo eres.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.