El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Que sabe el chancho de pasteles.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
La fantasía es la loca de la casa
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Dos cabezas piensan más que una.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Dificulto que el chancho chifle.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Sabio en latín y tonto en castellano.