El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
No es posible defenderse del aburrimiento
Oír es precioso para el que escucha.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
A chico caudal, mala ganancia.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Guerra avisada no mata soldado.
De cuentos suele irse a chismes.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
El que mucho habla, mucho yerra.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
No hay mano que pueda para el tiempo
La mejor palabra es la que no se dice.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Sarna con gusto no pica.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
El mundo es de los audaces.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.