No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El haragán es el hermano del mendigo.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Hoy por mí, mañana por ti.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Ajo hervido, ajo perdido.
Cada panadero blasona de sus panes.
Pan candeal no hay otro tal.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Es un garbanzo de a libra.
A la par es negar y tarde dar.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Magra olla y gordo testamento.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Es mucho arroz para este pollo.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Cada pájaro lance su canto.
A dineros dados, brazos quebrados.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.