Buena fama, hurto encubre.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Del viejo el consejo.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Agua podrida, colada y hervida.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Los sordos no oyen, pero componen.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Donde no hay harina todo es mohína.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Machete caído indio muerto.
Pan ajeno, caro cuesta.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
De lengua me como un plato.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El Rey es poco para su porquero.
No hay peligro para el preparado.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.