Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Que bailen los que están en la fiesta.
No tientes al diablo que lo veras venir.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Que cada cual espante sus pulgas.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Donde bien me va, allí mi patria está.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Vencer no es vergonzoso
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Mucho sabe quien callar sabe.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El buen mosto sale al rostro.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Caer para levantarse, no es caer.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
El corazón no habla, pero adivina.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.