Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Dando al diablo el hato y el garabato.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Cuando masques, no chasques.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Nada es barato sin una razón.
Hacer callar es saber mandar.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Viajar con un amigo hace amar la vida
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
El hábito es una camisa de hierro.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Todo hombre tiene su manía.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Un mal pequeño es un gran bien.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos