Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Casa en canto, y viña en pago.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Suegra, ni de caramelo.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Dame dineros y no consejos.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Alegrías secretas, candela muerta.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Buena es la linde entre hermanos.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Donde uno piensa, otro sueña.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Dinero de canto, se va rodando.
Hoy por ti, mañana por mí
Quien cerca halla, cerca calla.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
El que nace capacho, muere serón.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Buen pedidor, mal dador.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Vino y amores, de viejo los mejores.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.