Siempre hay un roto para un descosido.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Las aguas mansas son las peores
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
A gallo viejo gallina joven.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Un hombre puede lo que sabe
Santo Tomás, una y no más.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Confía en lo que ves
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Por San Martín, trompos al camino.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
La práctica hace al maestro.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Ahí está la madre del cordero.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La cabra siempre tira al monte.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Cojo con miedo, corre ligero.
A perro macho lo capan una sola vez
No ser escaparate de nadie.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
El dolor del viudo es corto pero agudo
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Refranes de viejas son sentencias.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Por el becerro se amansa la vaca
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.