Huevos solos, mil manjares y para todos.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
La vida es la novia de la muerte.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A mucho vino, poco tino.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
El arroz ya está cocido.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Hombre canoso, hombre hermoso.
No te asombres por poca cosa.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Hablando mal y pronto.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Una manzana podrida daña el barril completo.