El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Comer en bodegón y joder en putería.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Al buen amar, nunca le falta que dar.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Quien mucho da mucho recibe.
No está la Magdalena para tafetanes.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Todo tiene un fin.
Encontrar al perro en la olla
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
La alegría es el remedio universal de todo mal
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
A cazuela chica, cucharadica.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Loro viejo no aprende a hablar.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Riña de amantes, agua referescante.
El sabio calla, el tonto otorga.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.