Orejas de burro.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Burro cansado, burro empalmado.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Ayunar, o comer truchas.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Donde hay amor, hay dolor.
Tres al saco y el saco en tierra.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Casa vieja todo es goteras.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Chancho limpio nunca engorda.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Las cosas se toman según de quien vengan.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
En arca abierta, el justo peca.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Hechos son amores y no buenas razones.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Las migas son también pan.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Cinco: por el culo te la hinco.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria