El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Hecha la ley, hecha la trampa.
El ladrón no roba jamás una campana.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
La lengua larga es señal de mano corta.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
De puta a puta, taconazo.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Grandotas aunque me peguen.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Bollo de monja, costal de trigo.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
No al moco, sino donde cuelga.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Nadie apalea a un perro muerto.
Cuanto más se ama menos se conoce
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Pocas palabra y muchos hechos.
El carcelero es un prisionero más.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.