Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Músico pagado no toca bien.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
El que habla es el que peca.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Sarna con gusto no pica.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
A mucho amor, mucho perdón.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Hacer la del humo.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Mostacho gacho, señal de borracho.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
El verano es la madre de los pobres
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Amigo lejos, amigo muerto.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Lo que hace el burro, pare la burra.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Hacerse la boca agua.