A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Quien no sabe, no vale nada.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Entre col y col, lechuga.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Nunca cagues más de lo que comes.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
A cada paje, su ropaje.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
La curiosidad mató al gato.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
De los muertos no se hable sino bien.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Quien no arde en llamas no inflama
Ahora adulador, mañana traidor.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
De padres cantores, hijos jilgueros.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Lo estancado se pudre.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
El que no corre, vuela.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.