Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Quien más tiene, menos suelta.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
No todos los que van a la iglesia son santos
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Amor forastero, amor pasajero.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Criados, enemigos pagados.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Los bellos caminos no llevan lejos.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.