El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Buenas judías la Mancha las cría.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Una copa a las once, son once a la una.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
A bien obrar, bien pagar.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
El ojo del amo hace más que sus manos.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
A gran arroyo, pasar postrero.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Barba bien bañada, medio rapada.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Ver para creer.
Cada cabeza es un mundo.
A flores nuevas, afeite perdido.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Pedir las perlas de la virgen.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Si no es Juan, es Pedro.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Está más loco que una cabra.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.