Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Cuenta errada, no vale nada.
Al asno rudo, aguijón agudo.
La buena vaina no hace buena la espada.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Vino y pan andar te harán.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
El inferior paga las culpas del superior.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Tumbando y capado.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
A la vejez, cuernos de pez.
En casa pobre no hay mujer buena.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Pan casero, de ese quiero.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
No busques pan en la cama del can.
La fe mueve montañas.
El que regala, no vende; pero sorprende.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Nunca con menores, entables amores.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Artero, artero, más non buen caballero.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Que no llegue la sangre al río.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.