De lo que se come se cría.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Va como honda que lleva el diablo.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Juez con prisa, juez que yerra.
Agua, agua, que se quema la fragua.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Hermano mayor padre menor.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Quien te quiere, te aporrea.
Hija que casas, casa que abrasa.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Quien aprisa asa, quemado come.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El muerto delante y la griteria atrás.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Casa oscura, candela cuesta.
Cada uno es artífice de su ventura.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Enero desaloja las camas
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Donde no hay, los ladrones no roban.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
El mucho joder empreña.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
A la fuerza ahorcan.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
El que da primero da dos veces.