El haragán es el hermano del mendigo.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Lancha La no pasa en balde.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Ganado suelto bien retoza.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
A caballo nuevo jinete viejo.
Nadie es sabio en todas partes.
La contemplación del vicio es vicio.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Por sus hechos los conoceréis.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
El que duerme con niños amanece mojado.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
También al verdugo ahorcan.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Santo que no es visto no es adorado.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Madre ardida hace la hija tollida.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
De padre carpintero, hijo zoquete.
La palabra emitida no puede recogerse.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.