Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Si un árbol cae, plantas otro.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Al que le pique, que se rasque.
El interés mata la amistad
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Más sabe una suegra que las culebras.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El que anda en silencio, cazar espera.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Según come el mulo, así caga el culo.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
De desagradecidos está el infierno henchido.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.