A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Más vale una imagen que cien palabras.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
No canta mal las rancheras.
A padre avaro, hijo pródigo.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
La manda del bueno no es de perder.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
No todo es miel sobre hojuelas.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Dios da frío según la ropa.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Compañía de dos, mi perro y yo.
De los escarmentados nacen los avisados.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
A cada cañada le llega su añada.
El buen vino en vaso chico.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Chiquita, pero matona.
Buenas razones cautivan los corazones.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Claridad, y no en el caldo.
El que no anda, no tropieza.
No es lo mismo ser que haber sido.