Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Las paredes oyen.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Novia sin cepas, novio con quejas.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Hacer ruido, para sacar partido.
Más son los amenazados que los acuchillados.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Es muy poco pinole para ahogarse.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
El tiempo es como una flecha que vuela.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Tener un hambre de lobo.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Caballo andador tropezador.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
En la duda, ten la lengua muda.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
No es bueno huir en zancos.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Perro que no anda no encuentra hueso.
A gran chatera, gran pechera.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.