Habiendo don, tiene que haber din.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
El que no te conozca, que te compre.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
El viejo que se cura, cien años dura.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Viento del solano, agua en la mano.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Sacar las castañas del fuego.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Cada gorrión tiene su corazón.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Agrada y te agradarán.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
El buen paño dentro del arca se vende.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Pasará, sea lo que sea.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Dicen que la educación se mama.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Más matan cenas que guerras.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.