Poco y en paz, mucho se me haz.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Andar con pies de plomo.
Más matan cenas que guerras.
Poco dinero, poco sermón.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
No es ni chicha ni limonada.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
El que demonios da, diablos recibe.
La que adoba no es María, sino la especiería.
La conciencia vale por cien testigos.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Ese baila al son que le toquen.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Casa donde la mujer manda, mal anda.
A quien mucho tiene, más le viene.
A causa perdida, mucha palabrería.
Dar gusto da gusto.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Quien bien siembra, bien coge.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Navarro, ni de barro
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Saber cuántas son cinco.
Años de higos, años de amigos.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
No falta de que reirse.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Llevar agua al mar.
Otoño entrante, uvas abundantes.