La lengua es el castigo del cuerpo.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Cada mozo lancee su toro.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
El dinero hace al hombre entero.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Tanto tienes, cuánto vales.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
El hombre nació para morir, es mortal.
Creer a pie juntillas.
Real que guarda ciento, es buen real.
Quien virtudes siembra, fama siega.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
A candil muerto, todo es prieto.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Quien mal cae, mal yace.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Con pedantes, ni un instante.
Buenas cuentas, conservan amistades.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Hoy por mí, mañana por ti.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Amigos somos, pero los peces aparte.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Dar y tejer es buen saber.