Roma, acuerdos y locos doma.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Hijos casados, trabajo doble.
Hombre casado, burro domado.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
La soga, tras el caldero.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Quien vale mucho hace mucho.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
En largos caminos se conocen los amigos.
A chico caudal, mala ganancia.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Llámame gorrión y échame trigo.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
El que ríe el último, ríe mejor.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Barco amarrado no gana flete.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Cántaro roto para tiesto vale.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.