Cada cual es rey en su casa.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Gran constipado, culo apretado.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Todo amor tiene su gasto
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
A chico santo, gran vigilia.
Cochino matado, invierno solucionado.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Baila Antón según le hacen el son.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Dar la callada por respuesta.
Alabanza propia es vituperio.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
No te vallas a morder la lengua.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
La intención hace la acción
¿De que vas, Santo Tomas?
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
El agua derramada es difícil recogerla.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Un deber fácil no es un deber