Piedra que rueda, no crea moho.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El perro que raspa,no muerde.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Hacer agua los dientes.
En el amor solo el principio es divertido
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Buena es la costumbre en el bien.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Cada uno se rasca donde le pica.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Sayo que otro suda, poco dura.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
La necesidad hace maestros.
A quien le dan pan que no coma.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Después de toda oscuridad hay luz.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.