Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
La Cruz, la viña reluz.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Ahora al bueno le llaman tonto.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Frio, frio, como el agua del rio.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Quien bien imagina, llámese adivina.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Hasta el final nadie es dichoso.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Remo corto, barca pequeña.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Sacar los trapos al sol.
Burro suelto del amo se ríe.