Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Pascua pasada, el martes a casa.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Indio comido, puesto al camino.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Carne de cochino, pide vino.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Matanga dijo la changa.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Cuentas claras, amistades largas.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Músico pagado no toca bien.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Quien no tiene quiere más.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
La risa hace buena sangre
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
No existen desgracias razonables
Por San Antón, la gallina pon.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Donde no hay celos no hay amor.
Hacer buenas (o malas) migas.