Aguas de Abril, vengan mil.
Un pie calzado y otro descalzo
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Dos fuentes, dos ríos.
La alegría da miedo
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
A causa perdida, mucha palabrería.
Roer siempre el mismo hueso
Quien mal casa, tarde enviuda.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Riña de amantes, agua referescante.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Más vale la sal, que el chivo.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Poco dinero, poco sermón.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Ya me cansé de descansar.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Año de pitones, año de cabrones.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Roma, acuerdos y locos doma.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Las ideas están exentas de impuestos.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Una mentira puede matar mil verdades.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Ama el sol, el que tiene sombra
Valentón y rufián, allá se van.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Abogacía, que una boga y otra cía.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.