En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Consejo tardío, consejo baldío.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Pasado mañana, mañana será ayer.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Dos capitanes hunden el barco.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Además de cornudos, apaleados.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Donde hay duda hay libertad.
A mucho amor, mucho perdón.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Cada cual en su corral.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Las boñigas de los caballos no son higos
La mujer rogada y la olla reposada.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
A días claros, oscuros nublados.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Hay más refranes que panes.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Más peligroso que chocolate crudo.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Peso y medida, alma perdida.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
De todas maneras, aguaderas.