Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
A la pereza persigue la pobreza.
La zorra, por la cola.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
No eches toda la carne al asador.
El que más puede, más aprieta.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
De ese infierno no salen chispas.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Lo bueno dura poco.
A grandes cautelas, otras mayores.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Iglesia, o mar, o casa real.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
El que quiera honra, que la gane.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Ruin señor, cría ruin servidor.
En cada tiempo, su tiento.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Obra con amores y no con buenas razones.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El que con locura nace, con ella yace.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Nadie está contento con su suerte.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Atrás viene quien las endereza.
Dios es la medida de todas las cosas.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Un año bueno da para siete malos.
Malo es cojear delante de un cojo.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Bien guardar no es poco ganar.