Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Calumnia, que algo queda.
El que la deba, que la pague.
A la mujer brava, la soga larga.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Para mi cualquier petate es colchon.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Vale más muerto que vivo.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Mal de muchos, epidemia.
El joven armado y el viejo arrugado.
La falta de progreso significa retroceso.
Buenas cartas a veces pierden.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Más mueren de hartos que de faltos.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Hay amores que matan.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Nunca te apures para que dures.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Con quien te vi te comparé.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Hormigas con ala tierra mojada.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Se llena antes el ojo que el papo.
Agua de Duero, caldo de pollos.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.