Hombre anciano, juicio sano.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Hebra larga, costurera corta.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Socorro tardío, socorro baldío.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
A caballo que se empaca, dale estaca.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Agrada y te agradarán.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
El hombre apercibido medio combatido.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Abril, uno bueno entre mil.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Encontrar al perro en la olla
Ha de salir la corneja al soto.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
La belleza siempre tiene razón
Julio, siega y pon tres cubos.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Barco grande, ande o no ande.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.